No es la primera vez que el gobierno venezolano toma medidas de esa naturaleza contra inversionistas colombianos.
“Eso (la expropiación) se veía venir. Desde cuando Chávez asumió el poder planteó el socialismo del siglo XXI”, comenta el economista Mauricio Reina, ex funcionario de Comercio Exterior a comienzos de los años ‘90, cuando Colombia suscribió un acuerdo de libre comercio con Venezuela, que hoy no está vigente.
Gracias a ese acuerdo, creció significativamente el comercio entre los dos países y muchos colombianos invirtieron en el sector agropecuario, cementero, comercial y de alimentos de Venezuela.
En 2007, sin embargo, las autoridades venezolanas expropiaron una planta de la cementera Argos en el estado de Trujillo y, pese a un fallo de la justicia de ese país en 2009, los accionistas colombianos siguen esperando el pago de una suma superior a US$200 millones.
“El tema de las expropiaciones no es nuevo en Venezuela. En los últimos casi 11 años de gobierno de Chávez varias empresas, de nacionalidades diversas, han sido expropiadas”, apunta la profesora Francesca Ramos, de la Universidad del Rosario, quien sigue de cerca las relaciones colombiano-venezolanas.
Venezuela acusa
Ramos añade que, en general, las expropiaciones ordenadas por Chávez “están relacionadas con sectores estratégicos para el gobierno y en el caso actual esta acción responde al tema de seguridad alimentaria”.
“El gobierno acusa a la empresa (Éxito) de haber aumentado abusivamente los precios de los productos una vez realizada la devaluación de la moneda”, recuerda.
Según Reina, el mensaje de expropiar el Éxito es “una medida para los sectores populares en vista de la inflación que se puede producir por los efectos de la reciente devaluación del bolívar”.
Ramos cree que el mensaje que envía Venezuela con la cadena Éxito es claro: "Lo mismo le sucederá a otras cadenas que hagan lo mismo”.
Pero Reina insiste en que esas medidas no logran contener la inflación en un país donde los precios al consumidor aumentaron un 25% en 2009 y dice que muchos empresarios colombianos que continúan en Venezuela ya han hecho previsiones por eventuales expropiaciones.
A su turno, Pineda estima que en 2010 se sentirá con más intensidad la baja de las exportaciones colombianas a Venezuela, que el año anterior cayeron en unos US$2.000 millones.
Fuente BBCMundo